BIODIVERSIDAD
La
Cordillera de Mérida es la porción de los Andes
septentrionales que se extiende por unos 450 km de largo por
80 km de ancho en dirección Noroeste entre las latitudes
7º 30’ y 10º 10’ Norte y las longitudes
69º 10’ y 72º 20’ Oeste, ocupando parte
de los estados Táchira, Mérida, Barinas, Trujillo,
Portuguesa y Lara.
La Cordillera de Mérida es un gran bloque de montañas
que se extiende desde los 200 metros sobre el nivel del mar
en el piedemonte hasta los 5.000 m.s.n.m. en el Pico Bolívar.
Este amplio rango altitudinal ocasiona un importante gradiente
de temperaturas, cuyos promedios anuales varían desde
27 ºC en las zonas más bajas hasta -2 ºC en
las cumbres. A esta amplitud térmica se sobrepone una
marcada variación en las lluvias, la cual se manifiesta
tanto a lo largo de su extensión altitudinal como entre
las diferentes cuencas y vertientes. Las múltiples combinaciones
de estos dos factores, temperatura y precipitación, determinan
la aparición de diferentes condiciones ambientales, que
a su vez condicionan la existencia de una gran variedad de tipos
de vegetación. Estos diferentes ambientes pueden ordenarse
en dos niveles, uno más general donde se definen pisos
ecológicos y otro más detallado en el cual se
definen unidades ecológicas.
Para Los Andes venezolanos pueden definirse seis pisos ecológicos:
el piso basal que se extiende desde el piedemonte hasta 1000
m., el piso subandino entre los 1000 y 2000 m., el piso andino
inferior entre los 2000 y 3000 m., el piso andino superior entre
los 3000 y 4000 m, el piso altiandino entre los 4000 y 4800
m y el piso nival sobre los 4800 m..cada uno de estos pisos
puede exhibir distintas unidades ecológicas (Fig. 3)
dependiendo de características ecológicas como
la temperatura, las precipitaciones y el sustrato, las cuales
son condicionadas a su vez por combinaciones particulares de
nubosidad, viento, humedad relativa, relieve y geología,
entre otras.
Cada unidad ecológica tiene asociado un tipo particular
de vegetación y, siendo éste su carácter
mas visible, hemos utilizado el nombre de la vegetación
para nombrar la unidad. En Los Andes se presentan vertientes
secas y vertientes húmedas, cada una con secuencias diferentes
de unidades ecológicas según se esquematiza en
la Fig. 3.
En las vertientes húmedas el piso basal está ocupado
en su mayor parte por la selva húmeda submontana, unidad
que se encuentra entre los 150 hasta los 800 m, seguida de la
selva semicaducifolia montana que llega hasta los 1700m, siendo
esta última la unidad más importante del piso
subandino. El piso andino inferior está cubierto por
dos tipos de selvas nubladas, la selva nublada montano baja
que abarca desde 1700 hasta 2200 m y la selva nublada montano
alta que se extiende hasta los 3000 m. El piso andino superior
está cubierto por el páramo andino, el cual se
extiende desde 3000 m hasta 4300 m y limita en su parte superior
con el páramo altiandino (de 4300 hasta 4800 m), que
es la principal unidad del piso altiandino. Finalmente, sobre
los 4800 m se encuentra el piso nival dominado por la zona de
nieves perpetuas.
Selva
Nublada
Esta formación forestal ocupa la franja altitudinal comprendida
entre los 1800 y 3000 m, constituyendo el límite superior
del bosque continuo en los Andes venezolano. En función
de la altitud pueden diferenciarse dos tipos de Selva Nublada,
los cuales definimos como selva nublada montano alta y selva
nublada montano baja. En conjunto, conforman una gruesa franja
de selvas húmedas con temperaturas relativamente bajas
y cuya principal característica climática es la
alta nubosidad diaria, que tiene como consecuencia una baja
insolación y una alta humedad relativa.
Esta unidad no presenta meses secos y las precipitaciones son
altas todo el año, cuyo total varía entre 1000
y 3000 mm. Además, estas selva reciben un aporte adicional
de agua atmosférica por la interceptación de neblina.
La temperaturas medias anuales varían entre 13 y 19 ºC
en los límites altitudinales del tipo montano baja, y
entre 9 y 14 ºC para el tipo montano alta.
La vegetación muestra una estructura compleja, con estratos
difíciles de definir, dominada por árboles siempreverdes
de dosel alto y con gran diversidad de epífitas. El tipo
montano bajo tiene un promedio de 50 especies de àrboles
por hectárea, con un dosel que alcanza hasta 35 m de
altura. Este dosel se va haciendo paulatinamente mas bajo a
medida que se aumenta en altitud; en la parte superior del tipo
montano alto, alcanza una altura de 10 m. Con la altitud, el
dosel se hace cada vez mas abierto y el número de especies
de árboles disminuye hasta cerca de 20 por hectárea.
Entre los árboles, dstacan especies de los géneros
Billia, Brunellia, Weinmannia, Clusia, Decussocarpus, Montanoa
y Alchornea, que son mas específicas del tipo montano
baja, mientras que en el tipo montano alta se hacen importantes
Podocarpus, Oreopanax, Havetia y Ocotea.
Uno de los rasgos mas característicos del sotobosque
de estas selvas (que puede tener mas de 100 especies por hectárea)
es la presencia de helechos arborescentes de la familia Cyatheaceae,
siendo también importantes especies de los géneros
Chusquea, Canna, Gaultheria, Chamaedorea, Pipe, Psychotria,
Renealmia, Miconia y Solanum.
Las epífitas constituyen un componente característico
de esta unidad, en la cual alcanzan su máxima expresión
en cuanto a biomasa y diversidad de especies. Aunque no están
bien estudiadas, se calcula que existen mas de 100 especiesde
epífitas vasculares, entre las que destacan especies
de Bromeliaceae, Piperaceae y Orchideaceae.
La selva nublada montano baja ha sido muy intervenida desde
mediados del siglo XX y reemplazada por pastizales dedicados
a la ganadería lechera de altura; no obstante, la selva
nublada montano alta sigue sendo uno de los sistemas mejor conservados
en cuanto a vegetación natural, situación que
probablemente pueda prolongarse, en virtud de su buena representación
en el Sistema Nacional de Áreas bajo Régimen de
Administración Especial.
La
Estancia La Bravera está a 2360 m.s.n.m., lo cual la
ubica dentro del rango altitudinal correspondiente a la selva
nublada montano alta, pero muy cercana y relacionada con la
vecina selva nublada montano baja, a la cual se desciende camino
a La Azulita.
Esta ubicación privilegiada explica la enorme biodiversidad
que se aprecia en el entorno de La Bravera, donde además
de la variedad de árboles y plantas, muchos de ellos
endémicos, existe la respetable variedad de 456 especies
de aves comentada en el capítulo anterior, además
de algunos mamíferos.
Es importante destacar, sin embargo, que por las condiciones
climáticas reinantes en la zona de La Bravera, no existen
animales ponzoñosos ni venenosos que puedan considerarse
peligrosos para los visitantes. (3)
(3)
Tomado de La Marca E. & Soriano P. 2004. Reptiles de los
Andes de Venezuela. Centro Editorial Litorama, C.A.